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Domingo, 13.09.2009

Bionest utiliza sensores de temperatura RFID para optimizar la cadena de frio

bionestBionest, un productor español de fresas orgánicas, ha desarrollado un proyecto piloto utilizando una solución RFID que le permite a la empresa conocer la temperatura de las fresas embaladas en su planta de procesamiento, así como las fluctuaciones de temperatura en el registro de un camión mientras se transportan los productos, y controlar la temperatura en tiempo real en el centro de distribución de un minorista en Alemania.

Conocer la fluctuación de la temperatura en los productos frescos durante el envío rara vez es posible, y puede resultar en el deterioro de productos. La temperatura óptima de las fresas es de entre 2 y 4 grados Celsius. En consecuencia, los productores y los minoristas han tenido que aceptar un gran porcentaje de la producción que se ha tornado invendible en algún punto entre el tiempo en que fue procesado hasta llegar al punto de venta.

Antes de cargar las bandejas de fresas en pallets, Bionest coloca etiquetas SmartPoint en la parte superior de las mismas. Bionest apunta a resolver problemas de temperatura durante el transporte, dice Thomas Cera, Gerente de Ventas de la empresa. Bionest ha probado la tecnología en un número limitado de envios, durante la temporada 2009 de fresas españolas (febrero-mayo), y tiene intención de instalarlo como un despliegue permanente para la temporada 2010. La solución fue proporcionada por el integrador holandes Ambient.

El productor espera que mejore su supervisión de los cambios de temperatura, y así detectar los problemas de temperatura a medida que ocurren. Además de los ahorros que podría generar, Bionest quiere determinar donde se producen los mismos. Bionest suele cargar las bandejas de fresas en los pallets y los envía el mismo día en que se producen. Durante la prueba piloto, distintos pallets fueron seguidos desde la instalación de Bionest cerca de Sevilla, en el sur de España, hasta donde se encuentra el minorista alemán, cerca de Colonia. Varios traslados fueron seguidos cada semana, con múltiples plataformas marcadas. Antes de cargar los palletas en los camiones, Bionest coloca etiquetas Ambient SmartPoint en la parte superior de las bandejas de frutas, que luego se trasladan a través de un proceso de pre-enfriamiento antes de ser enviados en la misma tarde.

Los productos de Ambient de la serie 3000 están basados en el estándar IEEE 802.15.4, sobre el que se basa ZigBee. Cada tag SmartPoint tiene un chip RFID de 2.4 GHz, una antena y una batería, así como sensor de temperatura certificado conforme a la norma EN-12830 (norma europea para los dispositivos de registracion de temperatura en la cadena de suministro de alimentos). Las Etiquetas SmartPoint, tienen la capacidad de determinar su propia ubicación en una red (en coordenadas tridimensionales).

Para el despliegue en Bionest, se realizo una actualizacion de datos cada 15 minutos. En las instalaciones de Bionest, la entrada utiliza una conexión a Internet por cable para enviar el numero de identificacion de cada etiqueta y los datos de temperatura, así como la fecha y hora de las lecturasde la temperatura.

Una vez que las fresas fueron cargadas en camiones, las etiquetas SmartPoint almacenan los datos en su memoria durante el viaje de España a Alemania. A su llegada al centro de distribución del minorista, MicroRouters de Ambient instalados en ese lugar reciben la historia de la temperatura de cada etiqueta y transmite esos datos a un portal único, que utiliza una conexión GPRS para transmitir esta información al Monitor de la Cadena de Frío.

“Este software permite realizar el seguimiento de las mercancías a medida que avanzan a lo largo de la cadena de suministro en tiempo real”.

Cuando una etiqueta SmartPoint llega a Alemania después del viaje desde España, envia un mensaje como el siguiente “la vida útil restante es de 3,4 días.”

Las etiquetas pueden ser leidas hasta 25 metros de distancia en interiores y 50 metros al aire libre. Debido al tamaño limitado del piloto, Bionest no esta aun capacitado para juzgar el éxito de la tecnología en la reducción de perdidas. “Esta fase fue realizada para obtener una visión general de la cadena de frío durante el transporte por ruta”, afirma Cera. “Apuntamos a saber más sobre cuales son los puntos críticos, discutir con los distintos actores y ver cómo podemos hacer un mejor trabajo a partir de esta información. Ahora, nos gustaría ampliar la implementacion de RFID a nuestro otros clientes, para proveerles de una fruta de la mejor calidad “.

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