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Lunes, 6.02.2012

Empresa de indumentaria para niños usa RFID desde la fábrica hasta la tienda

La empresa de indumentaria española Trasluz Casual Wear, que fabrica prendas de vestir y accesorios para niños de 6 meses a 16 años, ha lanzado 30 tiendas en franquicia durante los últimos dos años; cada una de ellas emplea un sistema basado en RFID que hace un seguimiento de cada artículo, desde el lugar de fabricación hasta las tiendas y a través del punto de venta (POS). Trasluz informa que tiene 30 tiendas en franquicia, totalmente equipadas con esta tecnología.

Además, una de las tiendas cuenta con estantes inteligentes para leer y suministrar datos de inventario en tiempo real, mientras que otras seis tiendas cuentan con alfombras con lectores de RFID en la salida del local, a los fines de reforzar la seguridad. A medida que se abran más franquicias, estas también implementarán el sistema, incluidos los estantes inteligentes y las alfombras con lectores de RFID en las puertas.

La solución es suministrada por el integrador de sistemas de RFID Tag Ingenieros Consultores, mediante su propio software, los lectores son suministrados por Keonn Tech y las etiquetas web pasivas EPC Gen 2 UPM RFID se realizan con chips G2IL de NXP Semiconductors. Este sistema que implementa un proceso de la fábrica, al almacén y luego a la tienda posibilitó que Trasluz eliminara por completo la necesidad de que los empleados escanearan los códigos de barras y también hizo posible que la empresa de indumentaria usara RFID para hacer un seguimiento del inventario de las mercaderías dentro de sus almacenes y en sus franquicias, al igual que un seguimiento de las ventas.

Trasluz Casual Wear funciona desde 1999 y vende sus productos a través de tiendas multimarca. Sin embargo, en 2009, la empresa decidió lanzar franquicias, primero en toda España y luego en el resto del mundo. La empresa diseña estilos originales que ahora vende en línea en su sitio web, así como en tiendas multimarca y en sus tiendas en franquicia. Para ayudar a manejar el crecimiento que se espera, debido a la inclusión de las tiendas en franquicia, la empresa buscó una solución tecnológica para brindar visibilidad en el inventario de los productos en una base de datos central.

“Trasluz seleccionó la tecnología de RFID, porque mejora la experiencia de compra del cliente, así como los procesos de Trasluz en las tiendas y en toda la cadena de suministro”, comenta Javier Martínez Zaldo, gerente y administrador de la empresa. Explica que la meta era usar RFID para proporcionar la visibilidad de los productos en la fábrica, en el almacén y en las tiendas, y para acelerar los nuevos pedidos y el envío de productos a las tiendas.

El sistema de Tag Ingenieros basado en RFID, conocido como el Sistema de administración de venta minorista, incluye un middleware (software intermedio) para administrar los datos de transmisión, así como una aplicación de software centralizada que reside en el sistema de respaldo de Trasluz, para capturar y almacenar los datos que resultan de la lectura de cada etiqueta RFID. Desde las oficinas centrales de Trasluz, la gerencia puede acceder a las transacciones de POS de cada tienda al iniciar la sesión en el servidor central y, por consiguiente, puede saber qué productos se están vendiendo y dónde.

Cuando se fabrican las prendas de vestir y los accesorios, ya sea en España o en otros países, los empleados de la fábrica colocan una etiqueta RFID en la etiqueta de cada prenda y luego se verifica la lectura mediante un lector portátil. Los datos se almacenan en el servidor central, vinculando el número de identificación de la etiqueta con el número de referencia de almacén (SKU) de ese artículo. A continuación, los artículos se cargan en cajas y se envían al almacén central en España, donde los trabajadores que reciben las mercaderías colocan las cajas en una cinta transportadora con lector y antenas RFID integradas de Intermec, para leer el número de identificación único en la etiqueta de cada artículo. De esa manera, todas las mercaderías que se encuentran dentro de las cajas pueden identificarse al instante, sin tener que abrir cada una de ellas. Una vez que se envían a las tiendas, los productos pasan nuevamente por la cinta transportadora y el software del sistema se actualiza para indicar que esos productos específicos se han enviado a un minorista en particular.

Cuando una tienda recibe los artículos, los empleados usan un dispositivo portátil de Nordic ID para leer cada etiqueta, incluso, antes de desembalar las cajas. El lector envía estos datos al sistema de respaldo, a través de una conexión Wi-Fi, y el software compara los números de identificación de las etiquetas de los artículos recibidos, actualizando los registros para indicar qué productos han ingresado. Los empleados usan los lectores portátiles para realizar verificaciones de inventario en el piso de ventas o en la parte trasera del local y confirman, así, los productos que hay en existencias e identifican cuádo debe solicitarse algún artículo nuevamente.

Al elegir un producto para la compra, el cliente toma ese artículo y lo lleva a la caja, donde un lector de escritorio de Intermec registra los números de identificación de todas las etiquetas RFID y envía esos números al software POS; allí, se registran las mercaderías y se marcan como vendidas en el registro del inventario. Si el inventario baja demasiado, debido a las ventas, también puede indicarse que debe volver a solicitarse mercaderías. Finalmente, al abandonar la tienda, la persona camina sobre una antena lectora de RFID integrada en una alfombra (en el caso de que estuviera visitando una de las seis tiendas en las que se instalaron las alfombras con lectores). La antena lee las etiquetas RFID, y el sistema compara los números de identificación de las etiquetas con el estado del inventario de ventas, para determinar si se compraron los productos. Si se lee un artículo que no se vendió, puede emitirse una alerta para iniciar el sonido de una alarma en la puerta o un mensaje a la gerencia de la tienda de que se está retirando un artículo que no fue comprado.

La alfombra con antenas incorporadas fue conjuntamente desarrollada por Tag Ingenieros y Keonn, para ofrecer un lector RFID que no causara un problema estético. Las antenas incorporadas se colocaron de manera tal que leyeran los artículos etiquetados que pasaban por encima de la alfombra, minimizando el riesgo de leer artículos ubicados cerca de la alfombra en el interior de la tienda.

Además, Trasluz comenzó a implementar estantes inteligentes basados en RFID. Martínez explica que esto se realizó, hasta ahora, en una tienda. Los lectores y antenas RFID AdvanShelf, desarrollados por Keonn, son instalados por Tag Ingenieros para leer las etiquetas de todos los artículos almacenados en los estantes. Si se retira un producto del estante y no se vuelve a colocar en él, el software envía esa información al software de administración de inventario. De esta manera, la tienda puede hacer un seguimiento de su inventario sin tener que depender de los empleados para realizar verificaciones de inventario periódicas con lectores portátiles.

“Con la implementación de estos sistemas, Trasluz ya no utiliza códigos de barras”, indica Iglesias, lo que posibilita que la empresa sea la primera, y quizás la única, empresa de venta minorista en eliminar por completo el método de códigos de barras.

El software de Tag Ingenieros almacena todos los datos de RFID, que se vinculan con el sistema de TI de Trasluz. “Los informes y las alertas pueden configurarse y, de inmediato, se informa a los gerentes de nivel alto y medio sobre cualquier problema”, señala Javier Muñoz Giner, director general de Tag Ingenieros. El middleware del Sistema de administración de venta minorista, explica, “controla y administra el hardware de RFID, y envía los datos de RFID en tiempo real a la aplicación de sosftware centralizada del Sistema de administración de venta minorista”. Luego, el software agrupa los datos de RFID, los procesa y los presenta en las tiendas y oficinas centrales de Trasluz, para tomar las decisiones adecuadas.

Cada tienda de Trasluz mide un promedio de 120 metros cuadrados (1292 pies cuadrados) y tiene entre 6000 y 7000 artículos en existencia. Con el sistema de RFID, cada tienda puede emplear a solo dos o tres empleados (debido a la reducción del tiempo necesario para realizar las verificaciones de inventario con códigos de barras). El trabajo que debe realizarse para recibir nuevas mercaderías es la mitad, calcula Muñoz, en comparación con el que se necesitaba para realizar los recuentos de inventario sin el sistema de RFID. Agrega que también se redujeron las mermas, ya que la empresa ahora tiene una mayor visibilidad sobre las mercaderías que deben estar en una tienda en particular y saben cuándo los productos abandonan el almacén, cuándo llegan a la tienda y cuándo se venden. Sin embargo, desde que todas las tiendas comenzaron a funcionar con el sistema de RFID, Trasluz no puede comparar directamente un sistema que no sea de RFID con la tecnología existente. Martínez comenta que, mientras que tradicionalmente se necesitaban muchas horas de trabajo para realizar las verificaciones de inventario, ahora sólo se necesita que trabaje un empleado durante menos de una hora para finalizar el recuento de inventario de toda una tienda. Volver a realizar los pedidos también es una tarea rápida, por lo que se reduce el número de artículos faltantes.

Para fines de este año, Trasluz planea tener más de 50 tiendas en franquicia, incluidas algunas en Asia. La empresa informa que cada nueva tienda contará con la tecnología de RFID, al igual que las primeras treinta tiendas.

Además, Trasluz espera implementar estantes inteligentes con RFID en otras tiendas, sumado a la implementación existente, e instalar el sistema de prevención de pérdidas basado en alfombras con RFID en todas las tiendas nuevas. También introducirá el programa de lealtad de cliente basado en tarjetas RFID, para brindar una experiencia de compra más personalizada para los clientes.

Fuente: RFID Journal español

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