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La utilización de tecnología RFID en salas blancas optimiza los procesos

La utilización de tecnología RFID en salas blancas optimiza los procesos

Micro-Clean utiliza la tecnología para rastrear las unidades de limpieza de aire, como también las herramientas para realizar el mantenimiento y examinarlas y asegurarse de que son calibradas como es necesario.

Las salas blancas son espacios cerrados en los cuales se realizan trabajos altamente delicados tales como la fabricación de productos farmacéuticos, veterinarios o de biociencia (vacunas por ejemplo), y en las que partículas, contaminantes y sustancias contaminantes deben mantenerse dentro de límites estrictos. Las empresas que utilizan salas blancas a menudo trabajan con Micro-Clean u otros proveedores para utilizar herramientas (tales como los sniffers que cuentan la cantidad de partículas en el aire) para probar la calidad del aire dentro de estas salas, como también la funcionalidad de los filtros de aire y otros equipos utilizados para asegurar la limpieza del aire. No solo las empresas que utilizan salas blancas deben ser capaces de proveer pruebas a las agencias regulatorias, tales como la “U.S Food and Drug Administration (FDA)” (La agencia de alimentos y farmacéuticos de EE.UU), de que el equipo fue examinado y se le realizó un service como es requerido, sino que también deben probar que las herramientas que utilizaron para examinar el aire han sido calibradas apropiadamente.

Antes, cuando se debían calibrar las herramientas Micro-Clean, los técnicos de la empresa debían buscarlas y luego consultar un registro escrito para identificar dónde se las dejó la última vez y quién las utilizó. Los técnicos de calibración, por lo general, se comunican con los técnicos de campo para asegurarse de que las herramientas siempre fueron calibradas en tiempo y forma. Si hubiera un error, como colocar el número en serie incorrecto, encontrar el artículo y el registro sería más difícil.

Las reglas para calibrar las herramientas que se encuentran en las salas blancas se han vuelto más estrictas durante los años, explica John Wagner, el CEO de Micro-Clean, por tener que sacar del mercado productos debido a la falta de especificaciones en las salas blancas a la hora de fabricarlos. En consecuencia, agrega, “Debemos tener completa trazabilidad de todo lo que hacemos”, así la empresa puede evitar que se utilicen herramientas que no fueron calibradas, como también mostrarles a los clientes que estas fueron calibradas, lo requiere mucho papeleo administrativo por parte de los empleados.

Sin embargo, afirma Wagner, desde que comenzó a utilizar MCiD, Micro-Clean ha logrado un retorno de la inversión basado solo en los costos de mano de obra. De hecho, afirma, el trabajo administrativo disminuyó un 88%.

En el 2012, la empresa comenzó a trabajar en una solución con Verigenics. Verigenics es la división RFID de “New Age Industries”, uno de los clientes de Micro-Clean. Wagner aportó ideas junto con Jeff Johnson, el director de las soluciones de identificación automática en Verigenics. Los técnicos de Micro-Clean, Wagner le explicó a Johnson, normalmente cargaban las herramientas de cada uno de los lugares de trabajo en carretillas que luego transportaban en camioneta. Wagner propuso emplear tecnología RFID para controlar aquellas herramientas mientras salían y eran devueltas, y compartió la idea con los técnicos de Micro-Clean, quienes según él estaban entusiasmados. Entonces Verigenics comenzó a etiquetar miles de herramientas con tags RFID pasivos de alta frecuencia (HF) 13.56 MHz junto con el estándar ISO 15693. Verigenics utiliza una variedad de tags con montaje metálico, de nylon o  encapsulados en epoxy suministrados por varios proveedores, explica Johnson.

Verigenics instaló tres estaciones de lectura en los depósitos de herramientas Micro-Clean y también en los laboratorios de calibración- una en la entrada y otra en la salida, y la tercera en la mesa del laboratorio. Cada estación de lectura consiste en una pantalla táctil en la pared, una tablet construida por un fabricante externo con las especificaciones de Verigenics, y un lector móvil Datalogic Element con bluetooth.

Una vez que todos los tags fueron leídos, el técnico pulsa un prompt para terminar con el proceso de salida, y el software, que reside en un servidor local, almacena la información que indica quién sacó los productos, como también cuándo. Luego, el sistema imprime un  manifiesto para que el técnico le lleve al cliente como prueba de que las herramientas fueron calibradas.

Al devolver las herramientas, el técnico realiza un proceso similar, abre los prompts en la pantalla táctil, lee cada tag e iindica si la herramienta está siendo retirada o almacenada, o si la envía al área de calibración o al departamento de mantenimiento.

Cuando se realizaba de forma manual, el proceso de entrada y salida normalmente tardaba 15 minutos por carro. Con la tecnología RFID, explica Wagner, la misma tarea ahora toma dos o tres minutos. Solo esto le ha ahorrado a la empresa aproximadamente US$200.000 anuales, afirma.

Los técnicos pueden subir los datos RFID en cualquier momento para indicar lo que se hizo en cada cliente. De esta forma, Micro-Clean puede almacenar el historial de cada equipo para el cliente, como también para sus propias necesidades.

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