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Viernes, 13.07.2012

RFID despierta el interés por los separadores magnéticos

Industrial Magnetics Inc. (IMI) intenta ayudar a sus clientes y a sus propios inspectores a recopilar y almacenar datos precisos sobre inspección y mantenimiento para los separadores magnéticos utilizados por las fábricas para la extracción del metal de los productos. En esta labor, la empresa ha estado colocando una etiqueta RFID EPC Gen 2 pasiva de frecuencia ultra alta (UHF) a cada uno de sus separadores magnéticos desde principios de este año. Los usuarios que deseen hacer un mantenimiento de los separadores o inspeccionarlos pueden leer los datos relacionados con cada artículo a través de un lector RFID portátil. Las etiquetas son proporcionadas por InfoChip Systems Inc.

IMI, con sede en Michigan, ofrece imanes industriales y productos magnéticos diseñados para sujetar, levantar, trasladar o separar objetos metálicos. Los separadores magnéticos se emplean en plantas de procesamiento en masa, especialmente, en aquellas operadas por empresas de alimentos que se esfuerzan por garantizar que no quede ningún metal suelto en los productos. Dichas empresas pueden colocar los separadores magnéticos, por ejemplo, cerca de las cubas de alimentos procesados, para extraer hasta los fragmentos de metal más diminutos que pudieran haberse soltado de los equipos de la fábrica durante el proceso de fabricación.

Según la empresa, los separadores magnéticos deben inspeccionarse periódicamente para verificar que funcionan correctamente, lo que exige que los inspectores realicen una “prueba de extracción”. El trabajo lo realiza el propio personal de la fábrica o los inspectores de Industrial Magnetics. De hecho, IMI ofrece el servicio sin cargo, inspecciona sus propios separadores, así como los de otros proveedores y brinda recomendaciones al usuario final, en caso de que los inspectores consideren que los separadores deben ajustarse o repararse, o cuando decidan que se necesitan más separadores.

IMI informa que, en los últimos años, ha aumentado la cantidad de separadores puestos en funcionamiento —principalmente, para cumplir con los controles de seguridad de los alimentos—, por lo que se hacía difícil administrar todos los separadores en una planta, donde puede haber más de treinta dispositivos instalados. El seguimiento de las inspecciones y el historial de servicios de cada elemento exige que un inspector encuentre el número de serie, que, muchas veces, puede ser difícil de leer. Debido a que la industria de los alimentos tiene requisitos sanitarios muy estrictos, los separadores se limpian con frecuencia a altas temperaturas y los números de serie pueden borrarse en dicho proceso. Con RFID, ya no es necesario tener un número de serie visible, explica Peter Friedrich, gerente de distribuciones de IMI; así, se agiliza el proceso de inspección y es más fácil introducir los datos y acceder a ellos.

Actualmente, la empresa está colocando una etiqueta RFID DuraDisc de InfoChip —que mide 0,75 pulgadas de diámetro, diseñada para entornos extremos y colocada con un adhesivo— a cada uno de los separadores magnéticos que vende, y planea aplicar las etiquetas a los separadores existentes de un cliente como un reacondicionamiento, a pedido. IMI informa que no se cobran cargos adicionales por las etiquetas RFID. Los clientes que deseen utilizar las etiquetas pueden adquirir sus propios lectores portátiles, junto con el software para administrar los datos leídos, o pueden usar el hardware y un servicio de software alojado, proporcionado por InfoChip. El propietario de la empresa, Tom Bamford, dice que InfoChip puede proporcionar su Bluetooth Easy Reader, que puede captar los datos de RFID UHF y enviarlos a otro dispositivo, por ejemplo, una tableta, a través de una conexión por Bluetooth. El software de InfoChip, que reside en el servidor alojado de la empresa, captura el número de identificación único codificado en cada etiqueta RFID.

El número de identificación de la etiqueta puede vincularse con los datos relacionados con el separador y luego puede transmitirse al sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) existente del usuario o a un servidor en la nube alojado por InfoChip. En este último caso, el número de identificación de la etiqueta se vincula a su historial, que podría incluir la fecha y el lugar de fabricación, la fecha de instalación y los servicios proporcionados, tales como las pruebas de extracción.

Mientras se inspecciona un separador, el inspector lee la etiqueta y responde a las indicaciones en el software de InfoChip (o en el propio software de la empresa), indicando qué servicios se están brindando, así como los resultados de cualquier prueba, y luego esos datos se almacenan en el servidor de InfoChip o en el sistema de respaldo del usuario.

El software de InfoChip envía alertas en el caso de que esté pendiente la inspección de un artículo y también almacena el historial de mantenimiento de cada separador. Las alertas pueden enviarse en la forma de un mensaje de correo electrónico al gerente de la empresa o pueden mostrarse en el dispositivo portátil en el momento en que se lee la etiqueta.

Friedrich dice que los inspectores de IMI todavía ingresan los números de serie y los detalles de la inspección en forma manual en una planilla de cálculo de Microsoft Excel que la empresa proporciona a los clientes. Sin embargo, en los casos en los que un usuario solicite los datos basados en RFID, los inspectores leerán las etiquetas y almacenarán esa información en el sistema de software que prefiera el usuario.

Friedrich agrega que, con la tecnología implementada, IMI ahora puede ofrecer un servicio que sus competidores no brindan. Por lo tanto, RFID es un valor agregado que hace que el mantenimiento de los separadores magnéticos sea más eficiente para sus clientes.

Bamford señala que InfoChip ha estado brindando soluciones de seguimiento de activos al mercado industrial, incluidas etiquetas y lectores RFID confiables, desde 2002, con, aproximadamente, dos millones de chips utilizados actualmente.

Fuente: RFID Journal

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